viernes, 14 de agosto de 2015

Entre olas y adiós.

Cuantas veces...
Cuantas veces habremos hecho de nuestra cama un océano.
cuantas veces habremos manejado nuestros cuerpos hasta el interior del mar,
cuantas veces me quedará para recordar que nada es como antes.

Putas cicatrices,
duelen,
queman,
me gustaba más cuando me mordías el cuello,
cuando tus manos agarraban fuerte mi espalda.

Quiero que sepas que nadie me acariciaba la cabeza como tu lo hacías,
nadie me ha agarrado del cuello como tu,
intenso pero despacio,
haciéndome disfrutar de cada instante.

Ahora paso todas las noches buscando algún alma suelta que me haga disfrutar como tu lo hacías,
pero nadie tiene la decencia de hacerme sentir,
de hacerme sudar tanto como tu y yo lo hacíamos.

Puta nostalgia,
putas ganas de comerte la vida,
de chuparte la sangre
y lo que no es la sangre.

Me conformaré con lo que tengo,
quien sabe si algún día no nos cruzaremos y volveremos a sentirnos como gotas de agua que se unen formando una sola gota, 
caídas de la nube de condensación de entre las sabanas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario