jueves, 10 de septiembre de 2015
Mañana.
Vives encerrado en el pasado, como nos gusta fardar de nada, nos gusta fardar de que somos nada, aire, y ni eso.
Me dolía verte hablando del mañana como si la vida te fuese en ello, preocupándote más de que pasará cuando seamos sin pensar en que en realidad somos.
Para ti ahora no existía, anclabas tu vida a la chispa del ayer y pensabas en la hoguera que quizás mañana teníamos montada en la cama, pero se te olvidaba que uno solo no crea más que una simple quemadura de primer grado.
Olvídalo, no quieras intentar arreglarlo porque yo mañana cojo y me largo, aunque si quieres nos despedimos hoy, ahora, en mi cama.
No olvides que siempre me tendrás aquí, esperándote en la cama con mucha ropa que nos sobre y con pocas palabras que nos basten.
Muy buenas noches aunque sean las ocho de la mañana, pero hoy ya es mañana y debes irte a tomar por culo de aquí, no quiero tergiversar más esta historia que empezó con "un amor que duro un momento, y se convirtió en colores cuando el suelo fue tormento".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





















No hay comentarios:
Publicar un comentario